Cómo se usa

Cómo se usa PrivChat

No hay cuenta ni número de teléfono, así que añadir a alguien funciona distinto de lo que estás acostumbrado: le das un código, una vez. Esta página recorre eso y los pocos ajustes que conviene entender.

Lista de contactos con un contacto.

1.La primera pantalla son tus contactos

La primera vez que abres la aplicación, genera tu identidad y la guarda cifrada en el teléfono. No se envía nada a ningún sitio y no se te pide nada — no hay nadie con quien registrarse.

La lista empieza vacía. Todo lo demás sale de Mi identidad, arriba a la derecha.

Pantalla de invitaciones con una sin usar y otra ya consumida.

2.Una invitación por persona

Una invitación es un código que le das a una persona concreta. Le pones un nombre — ese nombre se queda en tu teléfono y no viaja dentro del código — y la aplicación lo usa para saber quién te escribe la primera vez que lo haga.

Cada invitación sirve una sola vez. En cuanto la usa la persona a la que iba dirigida, cualquier otro que presente el mismo código es rechazado. Por eso hay una por contacto y no un único código que se reparte.

Una invitación mostrada como un código QR de cuatro partes que van rotando.

3.Enseñas el código y lo escanean

El código es más grande que un QR normal, porque lleva las claves que tu contacto necesita para empezar una conversación cifrada sin nadie en medio. Por eso se parte en cuatro códigos que van rotando en pantalla: el otro teléfono los recoge todos y los vuelve a juntar. Basta con mantener la cámara apuntando hasta que se complete.

Si prefieres mandarlo por otra aplicación, Copiar como texto te da la misma invitación en texto.

Ten en cuenta lo que lleva dentro: tu dirección de Tor. Quien lo vea puede localizarte, así que enséñaselo solo a la persona a la que va dirigido.

Pantalla de Mi identidad. En esta captura el ID, la huella y la dirección onion están tapados.

4.Comprueba la huella, una vez

Tu identidad tiene una huella de verificación: una fila de dígitos. Tu contacto tiene la suya, y la aplicación te la enseña en el chat. Leédselas en voz alta el uno al otro, o comparadlas por otro canal.

Si coinciden, nadie interceptó la presentación. Es lo único que la aplicación no puede hacer por ti, y son diez segundos.

Los tres valores están tapados en esta captura a propósito: identifican a un teléfono concreto y esta página es pública.

Una conversación con el estado debajo de cada mensaje.

5.Escribir, y qué significan los estados

Debajo de cada mensaje que envías hay un estado, y significa algo preciso porque no hay ningún servidor guardando tus mensajes:

Que un mensaje se quede en cola no significa que algo esté roto: significa que la otra persona está desconectada. No hay ninguna bandeja en la nube donde dejárselo.

Pantalla de donaciones con una dirección y su huella.

6.Si quieres apoyarla

La aplicación es gratuita y no tiene publicidad. La pantalla de donaciones enseña una dirección y, al lado, una huella corta.

Compara esa huella con la de este sitio antes de enviar nada. Si alguien recompiló la aplicación con una dirección suya, así es como te enteras. Es el mismo gesto que verificar un contacto.

Ajustes que conviene entender

Tráfico de relleno

Encendido por defecto. La aplicación envía paquetes sin contenido, del mismo tamaño y cifrados igual que los reales, para que quien vigile tu conexión no pueda saber si estás conversando. Cuesta del orden de 1 GB al mes de datos móviles, y por eso existe el interruptor — y por eso el coste está escrito al lado.

Si lo apagas, volver a encenderlo el día que tengas algo que ocultar es justo el patrón que te delata. Conviene dejarlo puesto desde el principio.

El PIN, y volver a pedirlo

Poner un PIN hace que la clave de cifrado necesite dos mitades: tu PIN y un secreto que guarda el teléfono. Ninguna basta por separado, así que una copia de tus datos no le sirve de nada a nadie sin ti. No hay recuperación. Nadie puede reiniciártelo, y eso es lo que lo hace útil.

Con PIN puesto, la aplicación además vuelve a pedírtelo tras un minuto en segundo plano, para que alguien que coja tu móvil desbloqueado no pueda abrirla sin más. Eso bloquea la pantalla, no el almacén: las claves siguen en memoria para que la app pueda seguir recibiendo mensajes con el teléfono bloqueado. Detiene a quien tiene tu móvil en la mano, no a quien tiene acceso root.

Bloquear capturas de pantalla

Apagado por defecto, porque bloquea también las capturas que quieres hacer, y la aplicación no puede saber cuál de los dos casos es el tuyo. Activado, Android impide capturas y grabaciones de pantalla, y sustituye la miniatura de la app en la lista de recientes por una pantalla en blanco.